La EDAD no es influyente, al menos de modo decisivo en el agua, no obstante juega un papel importante.

 

Por ejemplo, las jóvenes aguas de las islas, como Hawaii , no disponen del tiempo necesario para absorber minerales y por ello su sabor tiende a ser limpio, su aspecto luminoso y su cantidad de TDS bajo. 

Otras islas como las Fidji por ejemplo han demostrado poseer aguas añejas pero con mineralidad débil o muy débil.

 

La edad del agua es siempre menos importante que la hidro-geología de la misma y las características de su lugar de procedencia.

Existe una parte de marketing legendario sobre las aguas embotelladas que resulta epicúreo. Así , las lluvias que sufrió el descubridor Nuñez de Balboa, podrían estar en cada botella de Fiji que consumes mientras que otras como Cloud Juice pueden tener no más de una semana desde que la lluvia de la que parte y que la conforma cayó del cielo.



GLAICE, se elabora a partir de agua que posee la edad suficiente para carecer de muchos contaminantes modernos creados por el hombre, como se desprende de los estudios y análisis realizados y es estructurada y transformada por método 100% Mineral-Natural,  lo que redunda en unas señas específicas de identidad y pureza difícilmente reproducibles por o en otras aguas, que siempre van a presentar diferencias significativas y desequilibrios entre los distintos parámetros de conformación de su composición concreta, con una variabilidad impredecible.