GLAICE y EL DEPORTE

LA NUTRICION DEPORTIVA OPTIMA



El nutriente más importante para el organismo humano, es sin ninguna duda, el agua. Pero el agua, especialmente si esta no reviste la calidad y sobre todo, si no transporta los elementos minerales y otros, de un modo adecuado y específico, que los haga absorbibles y asimilables por nuestro organismo y los millones de elementos celulares que lo componen, no cumple la función de nutriente-solvente universal que posee asociada, muchas veces de forma erronea.Sabemos , que la calidad de los tejidos, su capacidad de rendimiento, y su resistencia a las lesiones, especialmente si hablamos de tejido muscular, depende en su práctica totalidad de la cantidad y calidad de agua que bebes. Y sobre todo, depende del hecho incontrovertible de que bebas de modo continuado en el tiempo.

Mientras que un ejercicio moderado en climas normales genera un consumo aproximado de 1´75  a 2´50 litros de agua en un organismo sano, en un clima cálido o muy frio, y en condiciones de ejercicio intensas, este consumo, en atletas de cierto nivel, puede alcanzar una cifra cercana al doble de las mencionadas, tan solo disponibles si se reponen del modo adecuado, por las vias adecuadas y sobre rodo, con el líquido elemento adecuado. Este requisito fundamental de agua, se genera por efecto de la respiración (intercambio hídrico y gaseoso en los pulmones), sudor y regulación térmica endogena y exógena, la orina (excreción), así como otras funciones orgánicas de compensación.



En realidad, el proceso más complejo para el organismo, tras una sesión intensa de entrenamiento, esfuerzo o competición, es la vuelta a la "normalidad". Esta vuelta a la normalidad, (el funcionamiento fisiológico del cuerpo sano cotidiano), requiere de una serie de elementos de compensación. entre estos, y como más importante, se encuentra el hecho de que tu organismo, está deshidratado. Es decir, existe una carencia funcional de líquidos que ha de ser compensada antes de que el cuerpo dispare las "alarmas" que considere necesarias para atraer nuestra atención. En segundo lugar, tu sistema digestivo está sufriendo las consecuencias de una ausencia de alimentos en su interior, es decir, se encuentra prácticamente vacío y con una cantidad importante de ácidos gástricos circulando por todo el tracto gastrointestinal y por tanto entrando directamente en el torrente sanguíneo. En tercer lugar, tu musculatura está "cargada" con una importante cantidad de elementos de desecho procedentes del metabolismo. En cuarto lugar, tus reservas de azúcares (glucosa) se encuentran realmente mermadas (depleción). En quinto lugar, y menos importante, tu cuerpo experimentará una sobrecarga de electrolitos ya que el porcentaje de pérdida de agua y líquidos en general, es mucho mayor que la cantidad porcentual de minerales que se pierden durante el ejercicio. Para devolver tu cuerpo a la normalidad, lo más importante es que bebas agua fresca, de manera gradual. Si el agua que ingiere es agua corriente o agua mineral, estarás ingiriendo un agua de difícil asimilación, y con una carga mineral que posee un grado muy bajo de asimilación. Cuando bebes GLAICE, aportas a tu cuerpo una serie de elementos beneficiosos, que van más allá de la simple agua, más allá de los minerales iónicos, y mucho más allá del concepto clásico de las bebidas energéticas convencionales, con gran sobrecarga de azúcares y otros elementos que a medio y largo plazo, provocan reacciones orgánicas de complejidad importante y más complejo control, que redundan en daños derivativos para la salud ( secundarios). Tal es así, que la propia Administración de Alimentos y Fármacos de los Estados Unidos de Norteamérica  FDA, se plantea la prohibición de su venta a menores y fuera de los círculos estrictamente deportivos).



Estudios realizados en numerosas universidades del mundo, y centros de investigación de reconocido prestígio y solvencia internacional, han concluído que la musculatura del ser humano en general y del deportista en particular, funciona de manera optima tan solo cuando se encuentra dentro del estrecho margen que rodea el estado que denominamos de "acidez cero". La sangre arterial (rica en oxígeno), funciona adecuadamente, (no solo en lo relativo al transporte del rico elemento), cuanto más libre se encuentre de ácidos en su interior, y especialmente cuando ningún ácido o elemento acídico se encuentra presente. Cuando comenzamos a ejercitarnos, el incremento de azúcares en forma de glucógeno en el músculo desencadena una reacción energética cuyos subproductos fundamentales son el ácido láctico y el ácido pirúvico (lactato y piruvato en forma de "micro-cristales"). Estos ácidos son contenedores de montones de iones de hidrógeno (H+) que elevan le pH de la sangre y del músculo hasta la zona ácida y a niveles en ocasiones excesivamente elevados.



Cuanto mas intenso y duradero es el ejercicio y por tanto, el esfuerzo, tu organismo viaja de manera más veloz hacia la acidez. Cuando el pH muscular desciende por debajo de 6.5, este grado de acidez desencadena reacciones disruptivas e interruptivas de la cadena de producción de energía fisiológica normal, de múltiples maneras. Una de las más evidentes e importantes es la reducción de la potencia muscular de manera directa por medio de la inhibición de la capacidad de contracción de las fibras musculares, algo muy habitual en presencia de ácidos en el músculo.



Así, el elemento fundamental a tener en cuenta para desarrollar un suplemento "ergogénico" para los deportistas y todo aquel que desarrolle esfuerzos de cualquier grado e intensidad, es el hecho de que dicho elemento, posea la capacidad de reducir o favorecer la reducción de la acumulación de ácidos dentro del músculo activo. Y en realidad, no importa la cantidad de químicos o minerales, vitaminas, oligoelementos, nutrientes e incluso "sustancias estimulantes" que introduzcas en tu torrente sanguíneo y circulatorio, ya que si no eres capaz de reducir tu carga ácida, y por tanto el nivel de acúmulo de desechos en los músculos, estos invariablemente, acabarán desarrollando episodios de fatiga progresiva e irreversible, contracturas, dolor y finalmente fallo muscular incapacitánte.



GLAICE SPORT, está diseñada, y producida por un método bio-reactivo 100% mineral, pero no es "agua con minerales". La transformación de GLAICE y GLAICE SPORT hacen de está bebida, la mejor fuente de suplemento de electrolitos y agua de estructura reducida, repleta de minerales traza esenciales, y con carga negativa, (por tanto fácilmente absorbibles) que la convierte en única en su especie, ya que provee de elementos necesarios al tiempo que su estructura micro-reducida y organizada, es capaz de atravesar las puertas de entrada de agua a través de la membrana celular (aquaporinos), reponiendo mucho más que el agua consumida y perdida durante el ejercicio, sino que además, reducirá por medio de un efecto ligando-barrido la carga y niveles de ácidos y sustancias reactivas dentro de las células, siendo la única bebida disponible en el mercado con capacidad para regular de modo excelente la presión osmótica in vivo.



GLAICE SPORT aporta además una cantidad extra de oxígeno y constituye un antioxidante natural. El resultado es una sensación de reposición de energía, natural, fisiológica y sin mayor caudal de elementos metabólicos de desecho, propios de las bebidas energéticas convencionales, ni las sobrecargas de azúcares, que de inicio suponen para el organismo un esfuerzo metabólico difícil de asumir y compensar. 



GLAICE SPORT es un porderoso detoxificante y agente hidratante superior, ya que en función de su estructura y nivel de carga, y con independencia del estado del consumidor, el gradiente de hidratación aportado por GLAICE se encuentra entre 5 y 6 veces superior al agua convencional, (mineral o natural). Testimonios reales, de deportistas reales, (populares o anónimos, de élite o de base) que llegan diariamente a las oficinas de nuestra compañía, lo corroboran de modo indudable).